NI LEGAL NI LEGÍTIMO

Debió saldarse antes. Mucho antes. En agosto de 2024, anunciamos que Marcelo Moretti no daba la talla. Desde entonces asistimos a un fin de ciclo, incluso bajo su presidencia.

Pudo saldarse, a la luz de los hechos, con la suspensión o la destitución, sin infantilismos. La contundencia del video demoró en encontrar correlato político y una respuesta acorde desde la dirigencia. Tardó tanto que el Tribunal de Ética de la AFA movió primero y facilitó el atajo que necesitaba Moretti y sus aliados: resolver la interna con la externa.

Durante todo ese tiempo a hoy, el club hace malabares frente a la anomia. Y lo que debía saldarse en los límites de #SanLorenzo, dentro de la orgánica legal del club terminó jugándose de visitante, afuera.

En AFA se juega de verdad y AFA movió fuerte, legalmente endeble pero con la suficiente prepotencia política.

El problema con Viamonte no es jurídico, es político. Invocan un principio insólito (non bis in idem), cuando el involucrado es Presidente de un Club con distintas disciplinas (no exclusivamente de fútbol) y sientan un antecedente peligroso: AFA se facultó a decidir quien puede o no ser socio en cada institución afiliada. Un dislate.

El club quedó sin contornos, poroso a AFA, IGJ y cuanto tribunal abra las puertas a los desatinos de MM y de los codiciosos que decidieron resolver la interna con la externa.

En fin, acá estamos. Ahora toca preservar los intereses de San Lorenzo y resguardar a la Institución. Retomar los principios de legalidad y legitimidad.

En ese sentido, MM no es legítimo: perdió aval, credibilidad y carga una condena social sobre sí.

MM tampoco es legal: está suspendido, con licencia y con o sin carnet ya integra las páginas negras de la historia del club.

MM no encarna un programa político. Su proyecto, como el pescado, se pudrió por la cabeza.

Todo indica que la dirigencia hará primar el principio de conveniencia por sobre lo correcto.

De todos modos, avanzar con la destitución de MM sigue siendo un fin en si mismo; resta trabajarlo dentro de lo legal, respetando las cartas orgánicas del Club y de AFA, sin perjuicio de la validez formal de lo actuado hasta el momento por el Tribunal de Honor de San Lorenzo. Se inicia una contracurva para los directivos.

La atención sigue puesta en la Asamblea, veremos si el juego prebendario logra amansar el amor por los colores.

Tenemos gimnasia, del laberinto muchas veces se sale por arriba.

Que ni la dirigencia actual ni la anterior ni la aspiracional reduzcan nuestro compromiso «al aliento bobo» y que AFA sepa que, al igual que aquel 21/11/2000, sabemos marchar hasta Viamonte.

No manoseen más a San Lorenzo.

SE ABRIO LA VENTANA DE OVERTON AZULGRANA

Lopardo, en algo parecido a la brujería política, terminó encumbrado como Presidente. A la oposición le costó dar el paso al frente (aunque sí ponemos en valor que no propiciaron la acefalía pese a la presión pública), el oficialismo nunca reconoció a @morettimarcelo como conductor y se ajustó a integrar la lista y amontonarle bolsitas de votos para ganar y cholulear sin jamás prever un esquema de gobernabilidad. Nadie era ni es oficialista por convicción.

Este fenómeno es recurrente en el club, al menos desde hace unos 15 años donde lo “gestado por fuera” pasó a ser parte de la corrección política, una vasectomía a la rebeldía que habíamos generado fuera de los “partidos políticos” y, sin más, ningún candidato quedó afuera de proponer la Vuelta a Boedo y un conjunto de ítems compartidos por todos ellos en las plataformas electorales cuasi gemelas. Eso explica la encerrona e inclusive el intercambio de pertenencias entre agrupaciones, llenas de políticos que pegaron saltos de un lugar a otro y cada vez que aterrizan al nuevo espacio lo hacen con toda la fuerza del fundamentalismo fundacional… el peor de los fundamentalismos: el de los conversos.

A todo esto, hay lugar para los pícaros. Al principio con timidez, luego intentando presentarlo como “una alternativa posible” se inició el derrotero de resolver la interna por la externa (IGJ, capitales mixtos, etc.), esa propensión a tener más ganas de tener razón que (aún teniéndola) preservar el interés del club; detrás se fueron incubando los personajes amigables del mundo pro SAD y ahora un laboratorio social de empezar a cocinar a fuego lento el retorno de @MatiasLammens.

Sus impulsores saben que la capacidad de tolerancia del socio es infinita. Lo de Braida, por citar el último caso, es una obra maestra del entreguismo y aún así lo toleramos. Se apela constantemente a la fidelidad, a poner la emocionalidad al servicio de un grupo de piolas dirigentes o aspirantes a serlo.

De todas las cosas que pasan sin competencia futbolística de por medio, sin dudas lo más preocupante tiene que ver con los intentos de usufructuar la resignación del socio.

Por eso hablamos de la Ventana de Overton: aquello de instrumentar una secuencia de acciones con el fin de conseguir un cambio impensado y radical; no se trata de un lavado de cerebro, sino de una exposición a la racionalidad y a la tolerancia de algo que en principio es inaceptable, para que luego de un proceso determinado termine siendo totalmente aceptado.

Los pro SAD, en todas sus versiones, acreditan un ejemplo concreto. En el club del 30/11… insultante. Pero para que la obscenidad no sea excepción sino “un estilo” de la clase política del club, MM derrapa con un regreso triunfante y para completarla ahora también lo hace ML.

Y así en un derrotero que se inicia desde lo impensado a lo radical (bajo el amparo de la libertad de expresión y colocando ejemplos sólo exitosos: «El Barca pasaría a ser SAD», «Lo que hizo MM lo hacen todos», “ML hizo un desastre pero fuimos campeones»), de lo radical a lo aceptable (presentar como intolerante a quien critica el impulso especulativo que conlleva la propuesta), de lo aceptable a lo sensato (ampliar la base de francotiradores a periodistas y citas de autoridad que sindiquen como rebeldes o intolerantes conservadores a quienes deschavan el juego que se está incubando), de lo sensato a lo popular (se humaniza, apalancado en la resignación como única alternativa posible) y de lo popular a lo político (la presión asimétrica es tal que se legitima, bajo un rostro más digerible aquello que en el primer estadio era totalmente impensado).

Juguemos responsablemente a identificar en cuál de los 5 estadios nos encontramos, sea por pro SAD, sea por MM o por ML. Nos queda trasladar la ironía y el alerta en conquistar conciencias para que truene el escarmiento.

SE IMPUSO LA REALIDAD

Sin final, sin poder usufructuar un torneo diseñado con un gran sentido de la oportunidad y descomprimiéndole el cagazo que históricamente nos tiene Huracán. A minutos de una final que, si bien desde lo deportivo la hubiéramos afrontado desde atrás (como con el 75% de los rivales), desde lo psicológico, desde el peso favorable de la Historia, la tribuna y la paternidad señera nos ponía en condición favorable.

Se acabó el sueño, nos despabiló la realidad. En lo deportivo, la anécdota dice que no pateamos al arco, que cayó un centro mal trabajado primero por Braida, que nuestro arquero consumó el déficit que venía amagando en las pelotas aéreas y que al pibe Baez lo sorprende y agarra mal perfilado. En lo institucional está casi todo dicho, solo esperar las malas nuevas que se irán apilando día a día.

Hemos destacado que Miguel Ángel Russo, como líder del CT, otorgó una cantidad de puntos importantes y su trayectoria garantizó prudencia a la hora de las criticas por parte del periodismo. Pero lo cierto es que fue infiel, teléfono abierto a horas de una semi final, encima con Boca. Imposible de tomar como un hecho aislado, posee un patrón de antecedentes en esta misma dirección: Vélez, RC, Estudiantes y no olvidar que fue el DT de San Lorenzo del plantel irrespetuoso que encontró en Ezeiza el tronar del escarmiento.

Hay argumentos para comprenderlo: deudas, su inteligencia predictiva que lo que viene es aún peor que lo actual, cierto sentimiento de haber cumplido pero nada justifica esta agachada. Dificil de creer que a cualquier otro DT esto no le hubiera costado más caro en términos de sanción “del mundo futbol”. Evidentemente, desde la arrogancia y falsa modestia, tiene muchos puntos de coincidencia con Riquelme y “el mundo Boca”.

Ahora a llorar al campito. ¿Cómo seguimos nosotros? La silla vacía la ocupa el diablo. Se barajan nombres, curiosamente algunos ofrecidos de la mano “de grupos inversores” y los fantasmas no se alejan.

Lo deportivo modulará en la modestia, que ese esfuerzo redunde en saneamiento financiero y económico; sería el único aliciente para nuestra gente. Lo institucional presenta, como única certeza, su eterna incógnita. Hay voracidad pero no vocación de poder (de la sensata). A casi ningún dirigente le gusta este presente pero, al mismo tiempo, ninguno está en condiciones de dar el paso al frente; todos se postularon para un “desarrollo normal”, ese viaje placentero lleno de cholulismo y beneficios indirectos por el hecho de “pertenecer a la CD”. Nunca pensaron que la canoa se podía mover y resulta que ninguno sabe nadar.

Para destacar el rechazo a MM (hubiéramos preferido que lo haga la gente, pero vale) y que su suerte sea la de ML. Lejos del club. A los socios nos queda seguir de cerca los acontecimientos (se preveen novedades desde AFA) y guardia alta -bien alta- porque el sueño húmedo de los PRO SAD encuentra más capacidad de persuasión en los despreocupados cuanto más ruinoso sea el presente (y el pasado inmediato que lo generó).

NI LO VIEJO, NI LO NUEVO. FUNCIONA LO BUENO

Sin votos, dió el paso al frente como un acto de hidalguia y no fue más que pura voracidad. Otro ejemplar de «lo importante es llegar». La realidad rápidamente puso en caja su codicia.

Fértil en sus actos de irresponsabilidad, en un par de horas parió un nuevo despelote en AFA. Un San Lorenzo dirigencial empecinado en separarse de su esposa para casarse con su suegra apila un encadenamiento incesante de errores y horrores. Hoy mismo, responsables de la línea contable y jurídica del club desconociendo que el embargo afecta a toda la razón social de la institución. Sí, dirigentes y agentes de las brumas, que orbitan en torno a ellos, se lamentaban no haber abierto una nueva cuenta bancaria. De cuarta. Huracán con mucha hinchada.

Los mismos dirigentes que dicen haberse «quedado a pelearla», cuando los conversos caídos del barco morettista agitan que no se van porque son un videoclub…

Moretti sigue sin renunciar. Aferrado al canto de sirenas de 3 personas (una de ellas infiel), banalizando el desastre de haber empeorado la herencia del picarón de ML, quien estaría anhelando un segundo tiempo a su primavera progrecinica.

La gente, entre la resignación, la apatía y en claro sentimiento compartido de anomia apela al voluntarismo que siempre bien intencionado conlleva inherentemente sus propios límites. Sirve para el truco y no sube al retruco nunca.

Pero la gente de San Lorenzo ademas de hacer lindas canciones e inflar globos tiene sobre el lomo otras cosas. De momento sostiene y está al resguardo de que perdure la condena social sobre quienes hundieron al Ciclón.

El desastre repercutió en el plantel. La epopeya deportiva se desgrana. El vestuario dijo basta. El DT quedó brocha en mano pero sin escalera y la sensación de haber roto la matrix con Tigre (¡como inclinó la cancha el árbitro!) no es suficiente para que prime un olorcito a que pareciera que el lunes no vamos a La Paternal sino al Bernabeu.

Hoy pendemos de la indulgencia de AFA. No hay respuestas dirigenciales.

ENTURBIARON LAS AGUAS PARA QUE PAREZCAN PROFUNDAS

Nada de nada. Fiel al estilo de la política histórica de San Lorenzo: litros de café y nada concreto.

Chiqui Tapia jugó, en un escenario irresoluto por incapacidad de nuestra dirigencia y con el presentimiento que los socios seamos nuevamente los perdedores.

El objetivo principal no se cumplió: la renuncia de Moretti, un nuevo debe en las arcas del club.

Nos debe la auditoría que canjeó por disciplina politica y una promesa de honorarios en moneda dura, la cual no terminó siendo ni siquiera un balín de goma para Lammens. Se gerenció la sede, se asoció con Atomik en un pésimo contrato (para el CASLA), la deuda al plantel, los suplentes rentados, el comprobante de Reali, la foto con los chinos filántropos que iban a hacer el estadio en Boedo… todo lo dicho y lo omitido en una serie de desaciertos continuos. Pero MM está licenciado y su bloque (más allá de lo que sostiene en voz baja) poco hizo para cambiar la ecuación, inclusive no bancaron la destitución. Nada de nada… el video pareciera fue IA.

Lopardo, sin votos ni legitimidad, al acecho. Con historia dentro del mielismo dió el paso al frente y metió un medio pleno, algunos sostienen que puede ser el sepulturero de MM (sus declaraciones avalan la conjetura). Un viejo conocido: cae sobre él un intento nonato de gerenciar el futbol amateur del club en la decada del 90 detenido por la Hinchada. Otro gran exponente de «lo importante es llegar». Como el tero grita en un lado y pone los huevos en el otro: voto licencia y en los medios pide renuncia.

Tamer, quien entró por un candidato jugando para otro. Un circo digno de la armada Brancaleone. Primer compromiso como Secretario: sacar adelante el balance adeudado. Ya veremos los dotes artísticos de los técnicos contables. Necesitarán de buenas musas inspiradoras.

Lo único para rescatar es que se sigue jugando en los limites del club aunque esto no implica que cese el afán de los PRO-SAD ni el agite por la intervención de la IGJ. Lo cierto es que la dirigencia, en su conjunto, no mostró capacidad ni estatura ante el conflicto y los privatistas ya le tomaron el tiempo. A todos estos actores externos se sumó uno nuevo: AFA.

Roma paga traiciones, no traidores.

La situación es delicada. MM debe irse, con renuncia o destitución. No hay derivada razonable para pensar que el desatino actual otorga amnistía al anterior (ML) y como decía uno que sabe «MM existe por Ustedes, eh«.

Se inició la campaña de que el «sábado hay que alentar«. Ya lo sabemos, pero no nos reduzcan al aplauso bobo. El socio se va a manifestar. Es imposible hacer que se hace para no hacer nada y avalar el desprestigio constante de de nuestro Club.

Con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes.

UN SILENCIO QUE ATURDE

Sin definiciones. La contundencia del video del todavía presidente Marcelo Moretti no encontró correlato en una respuesta acorde desde la dirigencia. A hoy, ni siquiera se efectuó una reunión de CD. Tal vez no sepan qué decirnos.

MM está aferrado a la «licencia«, abrazado a una suerte de explosión controlada. Firma el 1 a 0 en contra y, de perdurar la ausencia de condiciones políticas e institucionales para que ocurra lo que debe ocurrir, se quedará en su casa sugiriendo (como vienen batiendo un par de alcahuetes a sueldo) que no es más que “una victima”. Así de perverso es el juego.

Si el oficialismo no le encuentra una salida estará contribuyendo a materializar esta imagen. Se debe avanzar en la destitución o renuncia; sin ello no se abre ningún abanico subsiguiente.

De más está decir que la gravedad de la situación hace chancletear a más de uno y evidencia que el voluntarismo como atributo único es poca cosa para ser dirigente (tan poca como “tener plata”). No hay talento, San Lorenzo tiene en el debe una clase dirigencial de estatura. Pero, más allá de lo que (des)hacen los dirigentes, la pregunta es por qué hacen lo que hacen.

Patear el tablero y salir del laberinto por arriba es para guapos pero ninguno es tonto. Nadie se separa de la esposa para casarse con su suegra.

Moretti, al igual que su antecesor, Matías Lammens, deja un club repleto de huecos y recovecos administrativos y legales que infunden prudencia hasta en el más codicioso.

A su vez quedó expuesto que no hay, en un sentido verdadero y objetivo, agrupaciones (no sellos). Hay aventuras individuales que van a elecciones para “llegar y pertenecer” burlándose de las chances estadísticas que ocurran coyunturas como las actuales donde el socio les va a pedir explicaciones.

Tampoco hay contrastes ideológicos entre las agrupaciones. Prometer la Vuelta a Boedo o el NO A LAS SAD ya es acervo compartido y palabrería común. No hay propuestas contundentemente diferenciales: así el consenso es “punto de partida” y no destino. Se aplaza la discusión, el disenso y todo se resume a cuánta plata tienen los candidatos y al acto de “fe” del socio de creerle a uno u otro. Las cosas no pueden salir muy diferentes a como vienen saliendo. A estos argumentos nos suelen responder con “preséntense de nuevo” o hagan silencio. Bueh… ninguno se subiría a un avión manejado por una tarotista, ¿no? ¿Por qué se animan a manejar a San Lorenzo? ¿Qué tal si cada uno aporta lo mejor de cada uno? Messi de arquero no sería Messi…

Ponemos en valor el empeño de que los líos de nuestro Club se resuelvan en los límites de nuestro Club. Sabemos de los esfuerzos de algunos integrantes de CD en que esto así sea. El sentimiento de acefalía le pegó un chiflido a los infieles, finalmente la silla vacía la ocupa el diablo y el diablo últimamente se asomó. Las SAD quieren comprar a la baja el aterrizaje en CASLA. La coyuntura pintada por el desánimo del socio, la ausencia de indomabilidad que nos supo caracterizar, una corrección política asfixiante (la estupidez de respetar los mandatos pese a que se carguen la institución) y el gran juego de apariencias subestimando al socio a la vez de culparlo por cómo vota redundan en condiciones propicias para fijar las malas prácticas de Moretti como derivadas de nuestra condición de Sociedad Civil. No nos jodan, el vino sin alcohol es jugo de frutas decían los abuelos.

Sabíamos que a Moretti no le daba la talla, que la anomia es el peor escenario para una institución, que amontonar no es sumar y que las listas deben reflejar contrastes suficientes para que el socio no deba votar como un acto de fe o creencia, que sólo tener dinero no implica tener talento y que el voluntarismo tiene los limites inherentes a sí mismo….

Nunca los problemas de San Lorenzo son exclusivamente económicos y financieros; de ser así sería más fácil la salida.

BOLETO PICADO

Marcelo Moretti se mordió la cola. Es toda de él. Ahora, el escarnio público, escenas bajas de los conversos y el sabor agridulce para la oposición. Finalmente, fue gol en contra: alcanzó para ganar, pero no acredita ante el socio dotes propias. Hoy arranca un panorama incierto, profundamente incierto.

El ahora licenciado Presidente de San Lorenzo no tiene equipo de gestión. Armó en lógica electoral: amontonó mayoritariamente personajes del microclima, voluntades conquistadas a base de «donaciones», pero sin estirpe de dirigentes. La aritmética de votos lo encumbró (en una oferta electoral aplebeyada). Nunca tuvo dotes en el arte de la conducción.

Desde DBV sostenemos que el análisis es anterior a la información. Esta última coteja los análisis, y fuimos al hueso: «No dio la talla», «El pescado se pudre por la cabeza» y, contundentes ante su errático (y felinezco) andar: “El poder es como la plata: se gana, se pierde y se recupera. Pero la autoridad es como la vergüenza: una vez que se pierde, no se recupera nunca más”.

Moretti, inconsciente de la realidad, aferrado a que el arquero descuelgue un centro o que Cerutti lo tire para presentarlo como «logros de gestión», estiró la agonía de lo que era un mandato preñado de su propia acta de defunción. A la vuelta de la esquina, los riesgos de la anomia institucional.

Nunca tuvo dotes en el arte de la conducción, ni tampoco bordes morales. Verlo en la misa de nuestro Papa Francisco… compungido, generando un hecho político desde las entrañas del dolor sincero del Pueblo. ¿Sabrá aquello de los mercaderes y usureros expulsados del templo? Sin bordes ni contornos, banalizó cuanto se cruzó. Ni el Papa Francisco zafó, y ahí anduvo, con la misma cara del comprobante que le giró a Vila por Reali.

Atrás quedó Atomik, el gerenciamiento de la sede, los refuerzos en reserva, la agachada a Pipí e Insúa, el trueque de Auditoría a Matías Lammens por promesa de votos, el coqueteo con los proSAD…

Esto debió saldarse antes, dentro de la orgánica legal del club (nada del sueño húmedo de IGJ), y con altruismo y Política (con P mayúscula). Pero buena parte de la oposición se cobijó bajo el principio de «respetar los mandatos», aun cuando se venían llevando puesto el club y agravaban día a día el desastre de Lammens y Tinelli… Ese infantilismo institucionalista de la corrección política también dañó la integridad del Club.

La realidad es superior a la teoría. Bienvenidos.

LO NUEVO QUE NO TERMINA DE NACER Y LO VIEJO QUE NO TERMINA DE MORIR

MM logró, mediante desatinos ininterrumpidos, amalgamar la acción conjunta de sectores opositores. Ni la mini primavera futbolística logró disimular las múltiples desavenencias de gestión y hoy los socios marcharemos a la sede de Av. La Plata a las 18 hs. con nuestros reclamos y un extenso petitorio.

Sabemos, y la biografía política así lo acredita, que MM no se caracteriza por ser un hombre de fuertes convicciones (del neo-mielismo de Sluga, a un reversionado savinismo para luego disputarle a Lammens el rol de correveidile de un primer Tinelli a un inorgánico solitario del último Tinelli). Tenía un objetivo que era “llegar” y el hombre llegó.

Arribó con una idea fuerza impracticable, lo dijimos al instante, de una auditoría (seria) a ML, la amañó desde el origen por una promesa de votos, tal como lo denunció Pablo García Lago (ex tropa de él) en CD, y todo lo que vino luego lo estructuró priorizando el punch mediático.

Su esquema se agotó y, como yapa, terminó oxigenando a actores fundamentales de la crisis institucional que él agrava día a día. Nos propone una experiencia contra natura de separarse con la esposa para casarse con la suegra. En DBV decimos que NO: ni Lammens ni Moretti.

Lo cierto es que los números no cierran: las pantanosas ventas de Bareiro, Leguizamón, Martegani, Giay y otros tantos juveniles dan un panorama bastante oscuro y el caso Bruera es para un sketch de Capusotto (donde mientras él hace goles para otro equipo le otorga un préstamo al Club).

Los deportes federados están a la deriva (con casos emblemáticos como el futsal), la banalización como política de estado de la Vuelta (que no es nueva), el poco claro posicionamiento respecto a las SAD, los contratos de jugadores que no se muestran (el caso Reali, de novela), la indumentaria desajustada del monto prometido (Atomik, todo un tema aparte), el personalismo en la toma de decisiones que siempre es malo pero aún peor cuando quien lo ejerce anda a los tumbos.

Sin embargo, el punto que desde DBV vemos medular y en lo práctico binario es la sede de Avenida La Plata. Su gravedad admite cualquier posicionamiento menos la indiferencia.

Lo dijimos con anterioridad: no podemos gerenciar el corazón edilicio de la institución, denotando incapacidad para administrar la piscina y el gimnasio y con la misma cara decir que vamos a hacer un estadio. Es una afrenta al sentido común y mucho más a la historia de San Lorenzo.

Nosotros le damos valor a los procedimientos de CD, cómo y cuándo sesiona y cómo y cuándo evidencia documentalmente lo que se decide, pero el gerenciamiento de la sede tiene un nivel de gravedad trascendente y de severas implicancias futuras y coloca a cada socio y agrupación en una situación de toma de posición clara.

Finalmente, debemos resguardar a la Institución de la pérdida de credibilidad de sus dirigentes pensando “hacia adelante”, que no nos transfieran al Club las propias. DBV apoya el reclamo, la gravedad del acontecimiento subordina a las preferencias de quienes intrépidamente se auto declararon amnistiados, y tal como las jornadas de noviembre de 2000 se actúa a conciencia: la historia coloca a cada uno en su lugar.

Hay que ser tan contundentes en la oposición del gerenciamiento de la sede como cautelosos con administrar el juego político porque la IGJ, los bomberos piromaníacos que armaron la tormenta perfecta para una intervención, no tendrán empacho en resolver la interna con la externa. No alcanza con declamar las NO SAD, sino demostrarlo en los hechos, y nadie tiene certeza al respecto.

El panorama es delicado, por el pasado y por el presente, y los destinos del Club dependen de un presidente (prácticamente sin equipo ya) que no administra bien los riesgos que afronta y genera.

MM ostenta el poder pero carece de las condiciones emanadas del mando de autoridad y el poder es como la plata: se gana, se pierde y se recupera. Pero la autoridad es como la vergüenza: una vez que se pierde no se recupera nunca más.

LA REALIDAD SIEMPRE ES SUPERIOR A LA TEORÍA (PARTE II)

Vienen los de Avellaneda, partidos centrales para jugarle fuerte al historial.

Son clásicos, hay que ganarlos y principalmente entender lo que significa nuestra camiseta. Hablando de ella, invitamos al socio a chusmear los montos por los que firmó Independiente con Puma. Pésimo acuerdo de San Lorenzo con Atomik (además de amañado).

La cosa se puso fea. El manual indica que nos tirarán con algo de la Vuelta (son capaces de hacer de un estudio de suelo una gran noticia) o bien con la caricatura de una Auditoria a la gestión del “indultado” Matias Lammens.

Es probable que estén subestimando a los socios y suponen que los votos son avales de fidelidad. La Institución está de frente a la anomía, en plena carencia de representatividad política, con fuerte incredulidad a sus políticos… esto ya ocurrió para el año 2000. El espectro dirigencial actual no lo vivenció (a no confundirse abonando la analogía del “Primer recital de Los Redondos”), y la gente sembró al voleo…. alguien levantará la cosecha.

Tenemos gimnasia, del laberinto muchas veces se sale por arriba. Que la dirigencia no reduzca nuestro compromiso a «alentar», «inflar globos» e «inventar canciones». No nos subestimen.

LA REALIDAD SIEMPRE ES SUPERIOR A LA TEORÍA (PARTE I)

Un golpe certero, de esos que sólo la realidad puede dar. Veníamos atados con alambre, con algunos síntomas de mejoría, sacando resultados…. algo muy impropio de un Grande, tan conformista como peligroso cuando se naturaliza.

No jugamos el partido con el mismo ímpetu que ellos, tal vez ya no lo vivimos igual (habría buenos motivos sociológicos para comprender esto) pero siquiera presentamos mínimas equivalencias.

No ganamos las divididas, un descuido amateur en el primer gol, la capacidad física del equipo evidentemente se discontinuó y algunas decisiones desacertadas del DT… raro lo de Miguel Ángel Russo sabiendo que conoce en plenitud el barrio y el significado del partido. Le valoramos su función (que excede la de DT, por clara incapacidad de la dirigencia) pero evidentemente no supo transmitir el valor de lo que se jugaba, algo que conoce desde su primera infancia.

Ahora, también dijimos que la pelota no nos tape el bosque, ni en las buenas ni en las malas. La crisis institucional va en paralelo y no presenta atisbos de enderezarse.

Si bien resulta inexplicable el quórum en la última reunión de CD, ponemos en valor que la oposición juegue la interna adentro, que no extreme instrumentos para darle el alimento en la boca a quienes apelan a la Intervención. La gente acompañó la última marcha en día laboral ante una crisis de representatividad. Veremos cómo sigue…

El punto central sigue siendo el Gerenciamiento de la Sede (del resto de temas nada cambió), que el oficialismo ya dá por hecho inclusive anticipando las obras y el fee de entrada pero todavía debe votarse en la Asamblea. Esa será una buena medida de corroborar si lo que dicen los asambleístas en voz baja lo confirman con su voto. Veremos el juego prebendario si logra amansar el amor por los colores. Veremos si las prebendas compensan la condena social subsiguiente.

Mientras tanto, a MM se le sumó una nueva renuncia. Su incapacidad de conducir los propios (aquellos que amontonó para ganar) se sigue desgranando. Carece del principio de legitimidad: nadie se deja conducir si primero no se siente bien conducido. Al conductor lo definen los conducidos, nunca al revés. No lo entendió y probablemente nunca lo entienda.

En San Lorenzo aún prima el principio de «respetar los mandatos», incluso cuando se llevan el Club puesto y agravan la situación día a día. ¿Qué tema cuando colisionan ese infantilismo institucionalista y la suerte histórica de la institución, no? ¡Qué bueno sería que usen ese institucionalismo para tener buenas prácticas éticas!

Este dilema debe ser saldado, eso sí: en los límites del club, con la gente del Club.